Servicios financieros, aerolíneas y servicios públicos
En banca y seguros, la ruta empieza por el defensor del consumidor financiero de la entidad y sigue ante la Superintendencia Financiera, que vigila cobros no autorizados, seguros vendidos sin consentimiento, productos abiertos sin solicitud y reportes indebidos. Cuando hay daño patrimonial, la reclamación económica se lleva a la SIC o al juez según la naturaleza del contrato.
En transporte aéreo aplican el Estatuto del Consumidor y los reglamentos aeronáuticos: compensaciones por sobreventa, retrasos y cancelaciones, y reglas sobre equipaje demorado o perdido. La queja se radica ante la aerolínea y, si no resuelve, ante la Aeronáutica Civil o la SIC.
En servicios públicos domiciliarios —energía, acueducto, gas, internet— el reclamo se presenta ante la empresa, que debe responder en 15 días hábiles, y contra su decisión procede el recurso de reposición y en subsidio la apelación ante la Superintendencia de Servicios Públicos. Mientras el reclamo esté en trámite no se puede suspender el servicio por el valor discutido.